CELO DE DIOS

CELO DE DIOS Por: Jonathan Bravo

Cita Bíblica: 2 Corintios 11:1-4
“¡Ojalá me toleraseis un poco de locura! Sí, toleradme.
Porque os celo con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo.
Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo. Porque si viene alguno predicando a otro Jesús que el que os hemos predicado, o si recibís otro espíritu que el que habéis recibido, u otro evangelio que el que habéis aceptado, bien lo toleráis.”
El sentido de propiedad desordenado, humanamente hablando, tiene algunos significados. Un par de ellos tienen que ver con esa pasión de celos. Codicia (Gr. EPITHUMIA): Fijar intensamente el deseo y la pasión sobre algo; codiciar perversamente. Es, por decirlo así, una “manera perversa de amar” procurar a toda costa hacerse del objeto o persona “amada” aun convertirse en asesino por ello. Otra palabra significa Arder de envidia (Gr. ZEELO): Sentimiento irracional que consume por adueñarse y conservar Dinero, Posición y Poder. ¡Señora, no sea celosa, su marido es más feo que un calambre nadie se lo va a quitar! Santiago dice que hay otras cuantas cosas por ese tipo de desorden espiritual: Celos, amargura, contienda, jactancia, mentira, perturbación, toda obra perversa. ¡Es un demonio! ¡O tal vez más de uno!
“Pero si tenéis celos amargos y contención en vuestro corazón, no os jactéis, ni mintáis contra la verdad; porque esta sabiduría no es la que desciende de lo alto, sino terrenal, animal, diabólica. Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Santiago 3:14-16
Hay, sin embargo, un tipo de celo justificado, incluso “santo” es al que aun El Apóstol se refiere como “un poco de locura” Fue su preocupación profunda por los cristianos Corintios. No llegó a sentir celos de su propia reputación sino por la seguridad de pureza espiritual y su exclusividad para Dios. Pablo comparó el peligro que enfrentaba la iglesia de Corinto con el engaño de Eva por parte de Satanás. Temía que Los Corintios, como Eva, caerían presa de las mentiras satánicas, permitiendo la corrupción de la mente de cada uno de ellos. El resultado trágico sería el abandono de su devoción sencilla a Cristo para favorecer la doctrina equivocada y sofisticada de algunos apóstoles falsos. Los señala claramente en 2 Corintios 11:13-15.
Jesús dice:
“Y no queréis venir a mí para que tengáis vida. Yo he venido en Nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viniere en su propio nombre, a ése recibiréis.” Juan 5: 40, 43
Los celos inspirados por el amor ferviente a las cosas de Dios son semejantes a los celos de Dios mismo por la santidad de Su Nombre y la lealtad de su pueblo. (Aquí no cabe nada de eso que dicen “Los celos son pura inseguridad”) ¿Dios Inseguro? ¡Por favor! ¡Dios es Celoso! ¡Por protegernos! ¡Él es fiel y Celoso! (Éxodo 20:5; 34:14; Deuteronomio 4:24; 5:9; 6:15; 32:16, 21; Josué 24:19; Salmo 78:58; Ezequiel 39:25; Nahúm 1:2) ¡Dios se llama CELOSO!
La más grande manifestación de ese Divino y Santo Amor Celoso fue la venida de nuestro Salvador. Mire como lo dice El profeta Isaías:
“Mas no habrá siempre oscuridad para la que está ahora en angustia, tal como la aflicción que le vino en el tiempo que livianamente tocaron la primera vez a la tierra de Zabulón y a la tierra de Neftalí; pues al fin llenará de gloria el camino del mar, de aquel lado del Jordán, en Galilea de los gentiles.
El pueblo que andaba en tinieblas vio gran luz; los que moraban en tierra de sombra de muerte, luz resplandeció sobre ellos. Multiplicaste la gente, y aumentaste la alegría. Se alegrarán delante de ti como se alegran en la siega, como se gozan cuando reparten despojos. Porque tú quebraste su pesado yugo, y la vara de su hombro, y el cetro de su opresor, como en el día de Madián. Porque todo calzado que lleva el guerrero en el tumulto de la batalla, y todo manto revolcado en sangre, serán quemados, pasto del fuego.
Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.
Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.” Isaías 9:1-7
Meterse en asuntos ajenos siempre ocasionará, en mayor o menor grado, respuesta celosa. ¿Sí o no? Pero meterse con las cosas de Dios, por ignorancia o por desafío abierto, traerá consecuencias terribles. Desde la desaprobación de Dios, hasta la perdición eterna. Quiero ponerles de ejemplo algo que quizá todos ya conocemos. El templo era dedicado al Dios de Israel, Al Dios Vivo y Verdadero. Dios no les había pedido nada, pero los judíos dirigidos por Salomón, por Hageo, Josué y Zorobabel, e incluso por Herodes, (Cada uno según su época) Habían dedicado al Señor ese Templo. ¿De quién dijeron que era el templo? ¡De Dios! Entonces mire por favor cómo es que Jesús reclama ese derecho: ¡Les dio sus cuerazos!
“Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén,
y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados. Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas; y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado. (Los otros Evangelios dicen “Cueva de Ladrones) Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me consume. (Salmo 69:9 Todo el Salmo habla del Celo de Cristo)
Y los judíos respondieron y le dijeron: ¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto? Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.
Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás? Mas Él hablaba del templo de su cuerpo. Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron La Escritura y La Palabra que Jesús había dicho. Estando en Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su Nombre, viendo las señales que hacía. Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos, y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues Él sabía lo que había en el hombre.” Juan 2:13-25
A mí me llama tanto la atención de cómo El Señor les sostuvo a los religiosos esa inquebrantable firmeza, porque ellos estaban equivocados. Pero no solo por eso, sino por ese celo por la verdad, el amor y la gracia de Dios, por la salvación de los seres humanos.
De seguro que los religiosos de ese tiempo entendieron perfectamente cómo les trataba y por eso lo querían matar. Es lo mismo en este tiempo y El Señor sigue diciendo las mismas cosas contra los religiosos y ellos ya no lo pueden matar. ¡Gloria al Señor! Mire tantito a ver si le entiende: en Mateo 24:28 La Versión Reina Valera dice: “Porque dondequiera que estuviere el cuerpo muerto, allí se juntarán las águilas.” La NVI dice: “Donde esté el cadáver, allí se reunirán los buitres.” Pero me gusta mucho más cómo lo parafrasea The Message Version: “Siempre que vean reunión de multitudes, si son buitres carroñeros moviéndose en círculo, que se ciernen sobre un cadáver en descomposición, pueden ustedes estar seguros de que no es El Hijo del Hombre viviente lo que atrae a esas multitudes.” ¡Esta diciendo que El no es un Cristo muerto! ¡Está diciendo que a Él nada ni nadie lo puede destruir!
Ya que me detuve a hablar de esto, encontraremos algo mas pero en Lucas 17:37: Reina Valera: “Respondiendo, le dijeron: ¿Dónde, Señor? Él les dijo: Donde estuviere el cuerpo, allí se juntarán también las águilas.” The Message Version: “Tratando de captar todo esto, los discípulos dijeron: Maestro, ¿dónde? Él les dijo: Estén atentos al vuelo circular de los buitres. Ellos reconocerán primero el cadáver. La acción comenzará alrededor de mi cuerpo muerto.”
Lo más seguro es que tengamos que estudiar esto de manera más profunda. Por lo pronto vayamos al tema de hoy. Busque Cantar de cantares 8:6,7:
“Ponme como un sello sobre tu corazón, como una marca sobre tu brazo;
Porque fuerte es como la muerte el amor; Duros como el Seol los celos;
Sus brasas, brasas de fuego, fuerte llama. Las muchas aguas no podrán apagar el amor,
Ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor,
De cierto lo menospreciarían.”
Es entrega, es devoción, es correspondencia mutua, es Amor. No es una filosofía, ni una teoría, no es poesía, ni un canto sin sentido, es una realidad de saber la pertenencia al Señor. Y la manera más cercana de explicarlo es con la relación cerrada de un esposo y esposa. ¿Se dio cuenta que el tamaño de ese amor se mide con la muerte, el sepulcro y el infierno? ¿Por qué será? ¡Porque Dios está buscando en nuestro corazón una entrega integra y la fidelidad plena!
Pero frecuentemente la gente sin Dios es más celosa de su religión, su tradición, su manera de pensar y de actuar. Son más apegados con tanto celo fanático a sus obras muertas, a sus idolatrías y demás pecados. Son tan dedicados, apasionados y cuidadosos a sus causas meramente humanas, mucho más, ¡Qué vergüenza! Pero, mucho más que Los Cristianos quienes tenemos el conocimiento de La Verdad y hablamos mucho de tener una relación permanente con Cristo. ¿Qué tan celosos somos de nuestro trabajo, de nuestros estudios y de nuestros negocios? ¿Cuánto se entrega a pasatiempos que nada le edifican? ¡Es celoso y celosa de sus venenovelas y no se pierde el box, la lucha y los partidos! Posiblemente le apasionan las causas sociales y políticas, ¡o las modas y el qué dirá la gente! ¡Mucho mundo! Pero ¿Cuánto le entusiasma Dios? ¿Cómo está su relación con Jesucristo? ¡Para muchos solo es un modo de pensar! ¡De verdad, muchos han hecho de la vida cristiana una parte muy pequeña de su vida! ¿Qué le pasa? Jesús quiere el primer lugar en nuestro corazón, El quiere TODA nuestra vida. ¡Si Jesucristo significa un ratito el domingo, está perdiendo el ratito y está perdiendo su vida por la eternidad! Hace 8 días les hablaba de los que son “caso perdido” por descuidados y destanteados ¿recuerda?
Frecuentemente los cristianos somos desafiados por el modo mundano de pensar y de actuar. Es allí donde se demuestra si somos superficiales y livianos o realmente somos verdaderos testigos de Jesucristo. Esta generación de cristianos, como ninguna otra en la historia debiera considerar si está en la fe o si solo tiene la filosofía del cristianismo. ¡Han habido épocas en la historia de la iglesia cuando los cristianos no se avergonzaban de Jesucristo aunque tuvieran que dar su vida por ello! ¡Gloria al Señor que se puede testificar de gente radical cuando es confrontada en su amor por Jesucristo! ¡El Espíritu Santo produce ese coraje y valor!
“Porque he aquí, esto mismo de que hayáis sido contristados según Dios, ¡qué solicitud produjo en vosotros, qué defensa, qué indignación, qué temor, qué ardiente afecto, qué celo, y qué vindicación! En todo os habéis mostrado limpios en el asunto.” 2 Corintios 7:11
“Huerto cerrado eres, hermana mía, esposa mía; Fuente cerrada, fuente sellada.
Tus renuevos son paraíso de granados, con frutos suaves, De flores de alheña y nardos;
Nardo y azafrán, caña aromática y canela, Con todos los árboles de incienso;
Mirra y áloes, con todas las principales especias aromáticas.
Fuente de huertos, Pozo de aguas vivas, Que corren del Líbano.
Levántate, Aquilón, y ven, Austro; Soplad en mi huerto, despréndanse sus aromas.
Venga mi amado a su huerto, Y coma de su dulce fruta.” Cantares 4:12-16
Cómo me gustaría tener tiempo suficiente para hablarle todo el contenido de este Pasaje. Se trata de la entrega, del sometimiento al Señor y cada uno de estos árboles que se mencionan aquí son el equivalente al fruto del Espíritu Santo. El Espíritu Santo es quien sopla y hace que se desprenda el olor del conocimiento de Cristo. Por decir así, arranca la naturaleza de Cristo, La Vida de Dios, para que la expresemos en nuestra existencia.
Si no se tiene esa relación con Jesucristo, si no es guiado por El Espíritu Santo, escuche bien: podrá tener o creer ser o saber cuanto quiera o se imagine, pero la realidad es que su vida carece de sentido, no tiene ninguna satisfacción verdadera, su vida está tan vacía y lo sabe, es un pobre, miserable, infeliz, ¡solo estoy usando palabras que El Señor ya dijo!
“Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente!
Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.
Porque tú dices: Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo.
Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego, para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, y que no se descubra la vergüenza de tu desnudez; y unge tus ojos con colirio, para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé, pues, celoso, y arrepiéntete. He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.” Apocalipsis 3:15-20
¿Qué sucede cuando verdaderamente se conoce al Señor? ¿Cómo es La verdadera Vida Cristiana? ¿Existe realmente La Vida Abundante?
“Vino a mí palabra de Jehová de los ejércitos, diciendo:
Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Celé a Sion con gran celo, y con gran ira la celé.
Así dice Jehová: Yo he restaurado a Sion, y moraré en medio de Jerusalén; y Jerusalén se llamará Ciudad de la Verdad, y el monte de Jehová de los ejércitos, Monte de Santidad.
Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Aún han de morar ancianos y ancianas en las calles de Jerusalén, cada cual con bordón en su mano por la multitud de los días. Y las calles de la ciudad estarán llenas de muchachos y muchachas que jugarán en ellas.
Así dice Jehová de los ejércitos: Si esto parecerá maravilloso a los ojos del remanente de este pueblo en aquellos días, ¿también será maravilloso delante de mis ojos? dice Jehová de los ejércitos. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: He aquí, yo salvo a mi pueblo de la tierra del oriente, y de la tierra donde se pone el sol; y los traeré, y habitarán en medio de Jerusalén; y me serán por pueblo, y yo seré a ellos por Dios en verdad y en justicia.
Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Esfuércense vuestras manos, los que oís en estos días estas palabras de la boca de los profetas, desde el día que se echó el cimiento a la casa de Jehová de los ejércitos, para edificar el templo. Porque antes de estos días no ha habido paga de hombre ni paga de bestia, ni hubo paz para el que salía ni para el que entraba, a causa del enemigo; y yo dejé a todos los hombres cada cual contra su compañero.
Mas ahora no lo haré con el remanente de este pueblo como en aquellos días pasados, dice Jehová de los ejércitos. Porque habrá simiente de paz; la vid dará su fruto, y dará su producto la tierra, y los cielos darán su rocío; y haré que el remanente de este pueblo posea todo esto.
Y sucederá que como fuisteis maldición entre las naciones, oh casa de Judá y casa de Israel, así os salvaré y seréis bendición. No temáis, mas esfuércense vuestras manos.
Porque así ha dicho Jehová de los ejércitos: Como pensé haceros mal cuando vuestros padres me provocaron a ira, dice Jehová de los ejércitos, y no me arrepentí, así al contrario he pensado hacer bien a Jerusalén y a la casa de Judá en estos días; no temáis.
Estas son las cosas que habéis de hacer: Hablad verdad cada cual con su prójimo; juzgad según la verdad y lo conducente a la paz en vuestras puertas. Y ninguno de vosotros piense mal en su corazón contra su prójimo, ni améis el juramento falso; porque todas estas son cosas que aborrezco, dice Jehová. Vino a mí palabra de Jehová de los ejércitos, diciendo:
Así ha dicho Jehová de los ejércitos: El ayuno del cuarto mes, el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo, y el ayuno del décimo, se convertirán para la casa de Judá en gozo y alegría, y en festivas solemnidades. Amad, pues, la verdad y la paz. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Aún vendrán pueblos, y habitantes de muchas ciudades; y vendrán los habitantes de una ciudad a otra, y dirán: Vamos a implorar el favor de Jehová, y a buscar a Jehová de los ejércitos. Yo también iré. Y vendrán muchos pueblos y fuertes naciones a buscar a Jehová de los ejércitos en Jerusalén, y a implorar el favor de Jehová. Así ha dicho Jehová de los ejércitos: En aquellos días acontecerá que diez hombres de las naciones de toda lengua tomarán del manto a un judío, diciendo: Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros. Zacarías 8
No está hablando solamente para el pueblo de Israel. Está afirmando el sentir de Dios para todo su pueblo. ¿Encuentra promesas hermosas? ¿Verdad que no hay lugar para la depresión y la amargura? ¿Dónde está el miedo, si Él habita en medio de su Pueblo? Es cierto, hay indicaciones precisas para hacer y no hacer. ¿Quiere repasarlas? ¿Verdad que hay esperanza en El Señor? ¡Anímese! Los que no conocen al Señor pueden opinar lo que se les antoje de nosotros los Cristianos, ¡pero si en verdad lo somos, somos la gente más feliz, la más bendecida y quisieran tener lo que nosotros hemos recibido!
“Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres,
enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras.
Esto habla, y exhorta y reprende con toda autoridad. Nadie te menosprecie.” Tito 2:11-15

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