COMPASION POR LAS MULTITUDES

COMPASION POR LAS MULTITUDES
Por: Jonathan Bravo
Cita Bíblica: Mateo 9:35-38
“Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando El Evangelio del Reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.
Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor.
Entonces dijo a sus discípulos: A la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos.
Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.”
Trabajar con personas es todo un privilegio y qué digo, una gran responsabilidad. En nuestro tiempo los políticos pelean por ponerse a la cabeza de impresionantes coaliciones, aunque la popularidad que eso les da, se trasforme en desaprobación y descontento en poco tiempo. Estaba leyendo que los negocios de multinivel ya están en decadencia, pero que apenas hace un par de años fueron los más competentes en manejo de grandes cantidades de personas y productos. Hay, también en el ambiente espiritual, un fenómeno que pareciera una competencia entre predicadores, para ver quien tiene mayor capacidad de convocación y arrastre. Creo que no todo es absolutamente malo en grandes concentraciones o congregaciones gigantescas, además creo que Dios realmente está en el asunto de las megaiglesias, de la misma manera que estoy convencido de que el elemento humano es imperfecto y que debe estar siempre bajo observación. Hace algunos días estando intercediendo por el número cada vez más creciente de hispanos en este país, un pensamiento impresionó mi alma como un rayo: "¡Todos están perdidos! Casi toda persona que pasa por esta vida va para el infierno. ¡Esta sociedad está maldita!" Yo me doy cuenta que esto quizás suene duro o escandaloso. Usted quizás piense: "Seguramente algunas de esas personas conocen al Señor. Ellos han oído El Evangelio en algún lugar, de algún modo."
Ciertamente muchos en esa muchedumbre masiva han visto o han experimentado religión de alguna clase. A fin de cuentas, nadie en estos días puede pasar los canales sin ver la televisión cristiana. Aunque mucho de lo que transmiten en la televisión cristiana es una abominación: predicadores rogando por más dinero; predicaciones suaves que no tienen la unción ni el poder para convencer de pecado. Sólo unos pocos en la televisión de hoy presentan El Evangelio verdadero. ¡Y como resultado son pocas las personas que han oído hoy un Evangelio puro, un Mensaje convenciéndoles, y liberándoles del pecado! Usted quizás diga: "Pero seguramente algunos son practicantes religiosos." Eso es verdad. Estoy seguro que muchos han ido a alguna iglesia, por lo menos en las fiestas. Pero la realidad también es que la mayoría de las iglesias de hoy están muertas, sin vida, carentes del poder para echar fuera a un solo demonio y libertar a la gente. No hay un Evangelio verdadero en sus servicios, Las denominaciones se han convertido en religión y ¡Mire, no se engañe, la religión es cosa de los seres humanos, no sirve sino de estorbo para conocer verdaderamente a Dios!
"Porque El Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido." (Lucas 19:10). Cristo dijo: "¡Vine a este mundo por una razón, alcanzar y salvar las almas perdidas!" Pero esta no era sólo la misión de Jesús. Él la hizo nuestra misión también: "Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad El Evangelio a toda criatura." (Marcos 16:15). Jesús hablaba aquí a un grupo pequeño de creyentes, posiblemente cerca de 120 personas que se habían reunido en el aposento alto. ¡Y qué imposible tarea colocó ante ellos! Piénselo: en aquel tiempo, Roma gobernaba el mundo. Y Él estaba ordenando a sus seguidores: "Vayan a Roma y díganle al orgulloso, egoísta César que no puede haber rey ante mí. ¡Yo reino sobre toda la creación! Vayan a Atenas, donde reina el paganismo y prediquen que soy el único camino. Vayan por todas partes donde las filosofías, las religiones antiguas, dioses falsos y supersticiones reinan y prediquen mi cruz y mi resurrección.” "Vayan a naciones extranjeras, vivan con la gente y estudien sus idiomas. Pongan sus manos sobre los enfermos, expulsen demonios, proclamen las buenas nuevas. ¡Vayan al mismo asiento de Satanás, y prediquen el poder y la victoria del Salvador resucitado!"
Tenemos que darnos cuenta que Jesús hablaba a hombres y mujeres ordinarios, insignificantes e ignorantes. Él estaba colocando el mismo futuro de Su iglesia en los hombros de ese grupo pequeño de creyentes que debió sentirse abrumado. ¿Puede imaginarse las conversaciones que tuvieron lugar entre ellos una vez que su maestro había subido al cielo? "¿Lo oí correctamente? ¿Cómo puede gente pobre y ordinaria como nosotros comenzar una revolución mundial? Estamos sin un centavo, somos lo más bajo de la sociedad. ¿Cómo nos van a tratar? Los romanos nos están golpeando y matando. ¿Y si nos tratan de esa manera aquí en Jerusalén, cómo nos tratarán cuando lleguemos a Roma, testificando y predicando?” "¿Cómo podremos llevar El Evangelio a un mundo que odió tanto a Jesús que lo mataron? Él fue despreciado, rechazado, fue hecho canción de borrachos. ¡Sin embargo, hemos sido ordenados a predicarlo como Señor y Rey! "¿Y cómo espera nuestro Señor que vayamos por todo el mundo con El evangelio, cuando no tenemos aún suficiente dinero ni para ir a Jericó? ¿Cómo vamos a aprender otros idiomas, cuando nosotros no fuimos educados ni fuimos preparados para hacerlo? ¿Espera Él realmente que vayamos a la gente pagana en las naciones del norte las muchedumbres furiosas de Europa cuyos ejércitos saquean y matan sin misericordia? ¡Todo esto es imposible!"
Era verdaderamente una misión imposible. Sin embargo, ellos estaban seguros de quien era Jesús y no solamente convencidos intelectualmente, sino llenos del Espíritu Santo. ¡Nuestro desafío hoy es igual de aterrador! La Biblia nos dice que cada generación posterior crece peor y peor. Y cuando pienso en la Roma antigua, Atenas y Nínive, me doy cuenta que esas sociedades no tuvieron todas las lujurias y las tentaciones exóticas y pecadoras con las que nuestra generación se enfrenta hoy. Ellos no tuvieron la televisión impía, películas sucias, revistas porno, el sexo en la computadora, drogas ni tanto aburrimiento, mejor dicho ociosidad. También enfrentamos otras probabilidades imposibles: El gobierno ha tratado esencialmente de prohibir a Dios. Nuestros medios de comunicación son liberales al punto de ser ateos. Las bolsas enloquecen cada vez más por más dinero. Hay una ola gigantesca de homosexualidad. ¡Y ahora vemos un surgimiento de una generación joven que maldice al Cristo que predicamos!
¿Qué vio Jesús? ¡Gente! ¿Cuánta? ¡El mira a todos! Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor. ¡Compasión! palabra compuesta que literalmente significa "sufrir juntos" se manifiesta a partir del sufrimiento de otro ser. La compasión describe el entendimiento del estado emocional de otro, y es con frecuencia combinada con un deseo de aliviar o reducir su sufrimiento. ¡Bendito sea El Señor! Él no miró la posibilidad de hacerse rico o famoso, Él no calculó la cantidad mínima de dinero que recibiría si los abarcaba a todos o si podría hacer mas discípulos que los fariseos! ¡El tuvo compasión! ¡El tuvo compasión! ¡El tuvo compasión! ¿Por qué? ¡Él conoce la condición del ser humano! La desgracia del pecado, las tristezas y miserias que ocasiona, ¡Él sabe cuánto sufre usted! ¡Él sabe que usted está enfermo y desorientado! ¡Él sabe que el problema de uno es el mismo de todos! Además, ¡El sabe lo tercos, ignorantes y necios que somos hacia su amor y su voluntad! ¿O no?
“Porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor” ¿Sabe que sintió exactamente El Señor? ¡Responsabilidad! Porque nos vio muy vulnerables ante el enemigo de nuestras almas, ante los sistemas del mundo que obligan y oprimen pero que poco hacen en realidad por el bien de los más necesitados, en ese vistazo pudo ver los estragos del pecado, toda la amargura, tristeza, pena, dolor, necesidad, enfermedad, todas las heridas del alma, la incomprensión. las inquietudes, las dudas, las mentiras e hipocresías, que los humanos viven y creen. Pudo mirar la condenación eterna de los millones que no serán salvos. ¡El sufrió por nosotros mucho antes de ir a la cruz! ¡Tengo que hablarle otra vez del amor de Dios!
“No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados. Porque como la altura de los cielos sobre la tierra,
Engrandeció su misericordia sobre los que le temen. Cuanto está lejos el oriente del occidente,
Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones. Como el padre se compadece de los hijos,
Se compadece Jehová de los que le temen. Porque Él conoce nuestra condición;
Se acuerda de que somos polvo. El hombre, como la hierba son sus días;
Florece como la flor del campo, Que pasó el viento por ella, y pereció,
Y su lugar no la conocerá más. Mas la misericordia de Jehová es desde la eternidad y hasta la eternidad sobre los que le temen, Y su justicia sobre los hijos de los hijos;
Sobre los que guardan su pacto, Y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra.” Salmo103:10-18
Las ovejas, aparte de ser un buen símbolo, son animalitos muy dulces y sensibles, emocionalmente complejos y muy inteligentes, establecen relaciones íntimas con sus crías y otros miembros de su especie ya que permanecen en sus grupos para protegerse de los depredadores. A las ovejas les encanta el contacto físico y que las acaricien. Según un reciente estudio publicado en la revista Nature por Keith Kendrick profesor de la Universidad de Greshman de Londres, las ovejas pueden distinguir entre las diferentes expresiones de otros animales pudiendo detectar los cambios en los rostros, también descubrió que pueden reconocer y distinguir entre al menos 50 individuos diferentes y recordar acontecimientos e imágenes durante un periodo de hasta dos años. Las ovejas no olvidan fácilmente lo que hace que puedan recordar y revivir una situación traumática durante mucho tiempo. Según este estudio "las ovejas pueden ser capaces de usar el mismo sistema para recordar y responder emocionalmente a las imágenes de individuos ausentes que los humanos". Otro estudio realizado esta vez por el profesor John Webster de la Universidad de Bristol indica de que al igual que los humanos, expresan emociones de manera visible. Cuando expresan estrés por ejemplo, muestran señales de depresión al igual que nosotros. Las ovejas experimentan miedo cuando se les acerca un extraño o cuando son separadas de sus familias o grupos sociales con quienes establecen fuertes lazos emocionales. El corazón de las ovejas late más rápido cuando no pueden ver a miembros de su grupo lo que es un claro indicativo de miedo.
La figura del pastor y las ovejas es una de las más ricas en cuanto a cómo nos ve El Señor a nosotros, Su Rebaño. Y por otro lado, cómo debemos vernos nosotros mismos. Muchos pasajes hablan de esta figura pero los tres más sobresalientes son: Salmo 23; Ezequiel 34y Juan 10. Si hay algo que nos debe quedar claro es el amor del Señor por sus ovejas. Dios busca las ovejas Ezequiel 34:6, 11, 12; Dios alimenta a las ovejas Ezequiel 34:13,14 Dios sana a las ovejas quebradas y enfermas Ezequiel 34:16-21 El pone su vida por las ovejas Juan.10:14-16 ¡Es lo más extraordinario!

¿Le sigo?

Las Ovejas Necesitan un pastor de lo contrario se descarrían y quedan sin protección Salmo 119:176; Mateo 18:12,13; 9:36; 10:6; 15:24; Ezequiel 34:6,11,12 Es una de las cosas que más se mencionan. De hecho hay una parábola dedicada a este punto Lucas 15:3-6 Se descarrían principalmente por debilidad, no por rebeldía. Las ovejas conocen la voz de su pastor Juan 10:27. Las ovejas necesitan pastos buenos para ser cuidadas Salmo 23:2; Jn.21:15-17. Las ovejas necesitan aguas de reposo Salmo 23:2 Si se caen se ahogan por el peso de la lana. Las ovejas son mansas y sumisas Isaías 53:7.Las cabras dan alaridos, son rebeldes y testarudas. Dios defiende a las ovejas de los malos pastores. Jeremías 23:1,2. Dios defiende a las ovejas de las cabras. Ezequiel 34:17-19. Dios defiende a las ovejas de otras ovejas. Ezequiel 34:20-22. Casi siempre se habla de que El Señor nos defiende de los coyotes, digo, lobos.

¿Le gustó? ¡Pues cómo no, si se trata del amor y cuidado de Nuestro Pastor! Pero en el mundo sin Dios se creen tantas cosas equivocadas. Muchos que se niegan a ser “ovejas” terminan siendo “borregos” y presa fácil de los más astutos. Hay una expresión latina “Vox Populi vox dei” “La voz del pueblo es la voz de Dios” pero un famoso senador romano la explicó bien en la siguiente sentencia: “Todos los desaciertos del vulgo se veneran como inspiraciones del cielo, así es como se justifican los disturbios.” Recuerde que la misma multitud que fue alimentada, sanada y consolada por El Señor, fue la misma multitud que gritaba “¡Crucifícale!” “Todos nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino” (propias opiniones) Isaías 53.
Cuando el apóstol Pablo miró a las multitudes idólatras en Atenas, su espíritu se conmovió. Igualmente, cuando miro las masas de nuestra gente en este pais, he experimentado lo que Pablo sintió. ¡Veo muchos edificios hermosos pero todo esto parece como una lápida! Está repleta de muertos ambulantes, ¡multitudes de gente que están muriendo y van al infierno! Tenemos qué clamar a diario: "Señor, te necesitamos. ¡Nosotros no podemos hacer nada para alcanzar a nuestra gente sin tu dirección y sin tu poder!" ¿Qué siente usted cuando mira los miles de hispanos sin Dios? ¿Cómo somos los hispanos? ¿De qué es que debemos ser salvos?
Jesús sabía todo lo que su iglesia enfrentaría en la actualidad. Y supo acerca de todas las imposibilidades, los muchos obstáculos. Y Él sabía exactamente qué acontecería a nuestra sociedad, que habría un derrumbamiento moral, la humanidad crecería peor y peor, y que un diablo muy enojado arrojaría un río infernal contra la iglesia de Cristo. Apocalipsis 12
Creo que las palabras de Jesús a sus discípulos impotentes aplican a nosotros hoy: "He aquí, yo enviaré La Promesa de mi Padre sobre vosotros: pero quedaos... hasta que seáis investidos de poder desde lo alto." Lucas 24:49. Jesús decía, en esencia: "Si tratas de evangelizar en tu propia fuerza, en poco tiempo caerás agotado y derrotado. ¡No puedes hacer nada por mí a menos que estés lleno del Espíritu Santo!" "Yo conozco las batallas y los obstáculos que enfrentas. Yo te daré un poder mayor que cualquiera en el universo. Serás capaz de pararte frente a reyes, príncipes, gobiernos. Tendrás autoridad sobre demonios y principados. ¡Pero este poder debe venir de lo alto! Tú no lo puedes planear, no puedes crear estrategias, no puedes hacer nada para hacer que acontezca. Simplemente deberás creer y esperar. Yo te mandaré mi Espíritu. ¡El vendrá y te llenará con mi poder!"
Jesús nunca habría mandado a estos discípulos afuera a menos que Él supiera que el poder dado a ellos sería más que suficiente para cubrir cada necesidad y oposición. Él sabía que éstos eran los mismos hombres que habían huido temerosos cuando los soldados vinieron por El. Ellos eran los mismos que se habían ido de pesca en vez de obedecer, porque tenían miedo de tomar una posición. Ellos eran hombres tímidos, temerosos, no especializados, sin preparación académica. ¡Pero Jesús sabía que estos hombres cuando se rindieran completamente al Espíritu Santo harían milagros, echarían fuera demonios y vencerían cada oposición! Verdaderamente, cuando El Espíritu cayó sobre los discípulos, ellos llegaron a ser intrépidos. Cuando ellos fueron al templo a testificar, El Espíritu Santo hizo que sus palabras cortaran, convencieran como espadas que perforan al corazón. ¡Ellos predicaron El Evangelio con poder y autoridad porque tenían el fuego del Espíritu Santo dentro de ellos! Repentinamente la muchedumbre les tenía miedo. En apenas un corto tiempo, unas tres mil y luego cinco mil personas fueron salvadas. Aún sacerdotes se convirtieron. Y derramamientos adicionales acontecieron en aldeas cercanas, en ciudades distantes e incluso entre gentiles. La mejor parte de esta escena increíble es que la iglesia obtuvo toda su dirección del Espíritu Santo. Nada aconteció hasta que los discípulos se habían encerrado con El Señor y ayunaron y oraron. Cuando ellos hicieron esto, El Espíritu vino y comenzó a dirigir cada uno de sus pasos.
Pero algo más aconteció. Por favor ponga aquí toda su atención porque es muy importante. Los discípulos debían llevar El Evangelio a cada nación, y a todo pueblo pero la tradición judía les prohibía tocar aún la ropa de un gentil. Su religión no se los permitía ¿Cómo se suponía que ellos llevarían las buenas nuevas a la gente con quienes ni siquiera eran permitidos asociarse? Parecía una orden imposible. Pero la proclamación universal del Evangelio comenzó sólo cuando El Espíritu Santo asumió el control. El Espíritu visitó a Pedro mientras estaba en oración en un tejado: "Volvió la voz a Pedro la segunda vez: Lo que Dios limpió, no lo llames tú común [impuro]" (Hechos 10:15). Él le dijo a Pedro: "No te atrevas a llamar impuro lo que he santificado y he hecho limpio. Ahora, baja, porque hay unos gentiles que tocan tu puerta. ¡Quiero que vayas con ellos y les prediques acerca de Jesús!"
El Espíritu Santo había resuelto el problema del prejuicio durante la noche. El abrió al mundo gentil El Evangelio simplemente hablando a sus seguidores. ¡Todo fue dirigido claramente desde el cielo! ¿Usted cree que hoy podríamos alcanzar a los incrédulos? ¿Y a los religiosos? ¿Y a los de las denominaciones? ¡Para Cristo! ¡Con El Evangelio! ¡Con El Poder!
Los poderosos creyentes del primer siglo recibieron todas sus órdenes del Espíritu Santo mismo: "Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo El Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces habiendo ayunado y orado, y les impusieron las manos y los despidieron. Ellos, entonces, enviados por El Espíritu Santo, descendieron..." Hechos 13:2-4. Estos creyentes oraron: "¿Señor, a cuál ciudad debemos ir? ¿Y cundo? ¿Cómo? ¿Una vez que lleguemos, cómo debemos alcanzar a la gente?" Ellos nunca se movieron hasta no estar primeramente a solas con Dios en ayuno y oración. ¡Y El Espíritu Santo les contestó dando una dirección clara! Yo le pregunto: ¿Cuánto más nosotros necesitamos la dirección del Espíritu hoy? Los estantes de las librería se cubren con una abundancia de libros de cómo: “Cómo prevalecer en la oración, Cómo organizarse para el evangelismo, Cómo hacer la guerra espiritual, Cómo hacerse millonario rápido” ¡Pero ninguno de estos libros nos hará bien si no hemos pasado tiempo de rodillas! “Rogando al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies.” Diciendo “Heme aquí, envíame a Mi” (Isaías 6)
“¿Cuál, pues, es mi galardón? Que predicando El Evangelio, presente gratuitamente El Evangelio de Cristo, para no abusar de mi derecho en El Evangelio. Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número.
Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley. Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos.” 1 Corintios 9:18-22
Pablo resume su ministerio hacia las multitudes en tener la disposición de "reír con los que ríen y llorar con los que lloran" (Romanos 12:15) enlazando el valor de la compasión con la idea de compartir. ¿Qué le parece? ¿Qué haremos nosotros? ¿Sabía usted que todos los profetas fueron los agentes que Dios usó para bendecir a su pueblo? Esos profetas eran los que aconsejaban con sabiduría, los que consolaban en medio de tragedias nacionales, hacían que aconteciesen grandes milagros y aun juicios, ¿sabe por qué? Por El Poder del Espíritu.
Marcos 6:34 dice: “Y salió Jesús y vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas.” Enseguida los alimentó milagrosamente.
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