CRISTIANOSN

CRISTIANOS
Por: Jonathan Bravo

Los apodos para identificarnos han sido muchos. Encontramos en la historia que se nos ha llamado “Nazarenos” “Los del Camino” “La Religión” “Los Hermanos” “Los Aleluyas” y recientemente “Los Hermanos Separados”. Muchas Gracias, Somos Cristianos!
Cristianos también fue un mote que por burla les pusieron a los primeros discípulos de Jesús; fue específicamente en una ciudad llamada Antioquia donde por primera vez les llamaron así. (Hechos 11:21)
En lugar de molestarse, abrazaron ese nombre y durante la persecución, el odio y el rechazo, ha sido portado con honor. Pues la exhortación del apóstol Pedro era y sigue siendo:

“Dichosos ustedes si los insultan por causa del Nombre de Cristo,
Porque El Glorioso Espíritu de Dios reposa sobre ustedes.
Que ninguno tenga que sufrir por asesino, ladrón o delincuente,
Ni siquiera por entrometido.
Pero si alguien sufre por ser cristiano, que no se avergüence,
Sino que alabe a Dios por llevar El Nombre de Cristo”
(1 Pedro 4:14-16)

Pero ser Cristiano es más que identificarse con La Fe en las enseñanzas de Jesucristo. Es más que tener “la religión cristiana”
Según el lexicógrafo Webster, una religión es un sistema de fe y adoración. …El Cristianismo es seguramente eso. Según Webster, la religión es el servicio a Dios y la adoración a El, expresados en forma de culto. ...El Cristianismo es esto también. Según Webster, la religión es devoción, fidelidad, equidad, convicción de la existencia de Un Ser Supremo que demanda reverencia, amor, gratitud y obediencia. El Cristianismo es ciertamente eso ...Y MUCHO MAS!
Mientras que “ser religioso” se define como el esfuerzo para alcanzar a Dios, para hallar a Dios y para agradar a Dios, y, el resultado es la frustración y un sentimiento de fracaso, El Cristianismo Verdadero es la relación con Dios producida por la aceptación del Mensaje de Las Buenas Noticias que El tiene para nosotros. El Evangelio no es un compuesto de ideas humanas, no es tampoco un conjunto de leyes y compromisos y no va contra el intelecto; pero el asunto se torna serio con las advertencias del apóstol Pablo. “El Evangelio es para pecadores indignos” “es para quienes reconocen su condición de necesidad de Dios y no tienen con qué pagarle.”

“Nunca me avergüenzo de Las Buenas Noticias de Cristo.
Ellas constituyen el poderoso método de Dios
Para llevar al cielo a los que creen.”
(Pablo: Romanos 1:16)

“Nadie puede alcanzar El Favor de Dios por ser lo suficientemente bueno.
Porque mientras mejor conocemos la ley de Dios, mas nos damos cuenta de
Que no la obedecemos; la ley nos hace ver que somos pecadores”
(Pablo: Romanos 3:20)

“Si, todos hemos pecado; ninguno de nosotros alcanza El Ideal Divino.
Pero Dios nos declara inocentes del delito de haberlo ofendido
Si confiamos en Jesucristo quien gratuitamente borró nuestros pecados.”
(Pablo: Romanos 3:23,24)

La Biblia narra la historia del rey David y la gente que vino a unirse a él. Es el cuadro más acertado de lo que encontramos entre los Cristianos: “Los afligidos, los endeudados, los amargados.” (1 Samuel 22:1,2) Esta calaña se unió a David en ese día y se une hoy a nuestro David Celestial. Jesucristo. El ofrece:

“Vengan a Mi todos ustedes que están cansados y agobiados
Y Yo les daré descanso. Carguen con mi yugo y aprendan de Mí,
Pues Yo Soy apacible y humilde de corazón.
Y encontrarán descanso para su alma.”
(Jesús: Mateo 11:28,29)

Hacerse Cristiano no es bautizarse en un grupo “cristiano”; tampoco es practicar ceremonias y ritos que hacen a las personas sentirse bien. Hacerse cristiano es recibir por medio de la Fe el regalo más grande que Dios ha ofrecido: La Reconciliación con El. Esto es, que tengamos La Salvación de nuestra alma, la seguridad de La Vida Eterna y una nueva capacidad para vivir en este mundo.

“Porque en vista de nuestra Fe, El nos ha situado en la posición altamente
Privilegiada que ocupamos, donde confiada y gozosamente esperamos alcanzar
A ser todo lo que Dios quiere que seamos.”
(Pablo: Romanos 5:2)

La persona religiosa se hace un dios que pueda manejar, una pequeña réplica de sí mismo “un diosito” El Cristiano acepta que Dios es su Creador, Su Salvador y Señor. El Cristiano habla de Un Dios tan Grande, Poderoso y Soberano que no se deja manejar ni limitar por caprichos humanos. El Cristiano proclama que Dios llegó hasta nosotros e hizo algo por toda la humanidad. El borró nuestras culpas y nos da una vida diferente que tiene como resultado la capacidad para cumplir sus demandas.

“Porque el que afirma que permanece en El
Debe vivir como El Vivió.”
(1 Juan 2:6)

Jesucristo no fue solamente un predicador viajero. El murió por nuestros pecados y resucitó para cumplir con su propósito: Rescatarnos. Tal vez lo más extraño de todo es que El nos ha dado a todos la libertad de tratarlo a Él como nos plazca. Usted puede mantener al Cristianismo en la categoría de “religión” y no importa en qué concepto tenga a Jesucristo o la manera para descreer El Evangelio; el resultado es igual. Usted sigue siendo el capitán de su propio destino. Usted puede reducir a Dios a un tamaño cómodo, a algo que usted pueda manipular, que no se le torne inconveniente. Realmente en ese caso, usted adora una réplica de su propio dios: Usted mismo. En efecto, de esa manera, usted le dice a Dios: “Dios, no necesito tu ayuda” y claro, Dios no le dará ninguna.
Pero si en vez de rechazar El Evangelio, lo acepta. En ese caso “Usted se Salva” se une a una congregación y asiste en compañía de los redimidos para ser un discípulo verdadero del Maestro. Tendrá milagrosamente una vida nueva por El Poder del Espíritu Santo.
Sin embargo, no debe confundir ni mezclar El Cristianismo con la religión. Su nueva vida dependerá de las experiencias que Dios le conceda a cada instante, con la condición de que Usted no vuelva hacia atrás.

“Los que creen en El
Jamás se arrepentirán de haberlo hecho.”
(Pablo: Romanos 9:33)

Un Cristiano verdadero no es religioso, es una persona normal, que cuenta con La Presencia del Espíritu Santo donde quiera que se encuentre y en la situación que sea. Posiblemente uno enloquecería si tratara de estar de acuerdo con las ideas de todos los cristianos; pero lo mejor es tener la única ley que necesitamos: El Amor.

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