La Ausencia de la Paternidad Espíritual

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LA AUSENCIA DE LA PATERNIDAD ESPIRITUAL
 
Una de las carencias más importantes de las que ha sufrido el pueblo de Dios, no solo en los tiempos antiguos, sino también en nuestros tiempos, es la falta de hombres de Dios capaces de proveer una Paternidad Espiritual sobre cada cristiano. Y no es que no haya Padres Espirituales, pero han sido escasos. Un número insuficiente para la gran demanda en el pueblo de Dios.
 
En las Santas Escrituras, podemos ver como hombres santos se rodearon de personas temerosas de Dios, para transmitirles lo que éstos habían aprendido en sus vidas y ministerios, además de la intención de reproducir en ellas la obra de Dios. Y aunque esto es necesario para el crecimiento personal del creyente, la Paternidad Espiritual va mas allá de una simple relación Maestro-alumno, es la relación específica de un Padre con su hijo. Es, un hombre tratando de reflejar y expresar aquí en la tierra, la Paternidad de Dios. (Romanos 8:15-17)
 
Ahora bien, entendemos que la ausencia de de la Paternidad Espiritual provoca que el Reino de Dios aquí en la Tierra tenga un lento crecimiento y una lenta evolución, lo cual no va de acuerdo con los planes de Dios. Además muchas personas que han nacido de nuevo, no encuentran la cobertura de un Padre Espiritual que les guíe y les desarrolle, esto daña a la Iglesia de Dios, más que cualquier otro ataque del enemigo… trataremos de ilustrarlo de manera breve pero precisa.
 
I.        La ausencia de la Paternidad Espiritual. Es tan grande la afectación de la ausencia de la Paternidad Espiritual, que no queda una sola área o época de la vida, donde tenga que intervenir la Ministración paternal.
 
A.     En el Área personal. Lo mas afectado en una cristiano sin Paternidad Espiritual es su Carácter, pues no sabe como enfrentar sus errores y defectos, mucho menos tiene quien le ayude a fortalecer sus virtudes y celebrar sus aciertos.
 
Podríamos mencionar muchas deficiencias que produce en el área personal la ausencia de la Paternidad Espiritual, pero mencionaremos dos de las necesidades más importantes que tienen que ser suplidas por un Padre Espiritual, una de ellas es el Amor. El ser amado es una necesidad que Dios mismo estableció en la vida del hombre, pues esto nos lleva siempre en busca del amor verdadero, Dios (1 Juan 4:8).  Y nadie como un Padre para amar a sus hijos. El amor de Dios es el único que puede infundir fortaleza, seguridad y valor, requisitos indispensables para el correcto y sano desarrollo del carácter. Por otro lado, Cuando se carece de Amor Paternal, se produce una falta de Identidad, y si no sabemos quienes somos, entonces no podemos vivir ni servir como hijos de Dios. La Identidad fue lo primero que el Diablo trato de destruir en nuestro Señor Jesucristo, pero el Amor y Aprobación del Padre (Mateo 3:17) le dieron la seguridad para afirmar que él era el Hijo de Dios (Mateo 4:3-11; Romanos 8:15-17).
 
B.    En el Área Ministerial. Para comenzar sino se tiene un carácter bajo supervisión y en desarrollo, se pueden encontrar muchas complicaciones innecesarias y que frenan al cristiano en su Ministerio.
 
Aunado a esto, la falta de Paternidad Espiritual provoca que el Ministro carezca de visión, dirección, consejo, unción, etc., pero sobre todo, el Ministro carece totalmente de una Nutrición Espiritual adecuada, ya que solo los padres saben como alimentar a sus hijos con el alimento y ración necesarios, pues solo los verdaderos Padres conocen las necesidades de sus hijos (1 Pedro 2:2).
 
 
II.      Desconocimiento de la Paternidad Espiritual. Un problema que ha provocado la ausencia de la Paternidad Espiritual, es el no conocer y vivir de cerca la Paternidad de Dios… o por la ignorancia. Puede sonar un poco fuerte pero es la verdad, aunque se da en distintos grados…
 
A.     Por falta de Conocimiento. La falta de conocimiento hace menguar la sabiduría y sin sabiduría el pueblo de Dios sigue siendo destruido. Hoy en día siguen creciendo las oportunidades para prepararse como Hijos de Dios y como Siervos, por medio de Institutos, Universidades, etc., pero siguen existiendo cristianos sin visión que creen que dedicar tiempo al estudio es una mala inversión, creo que debemos considerar un poco mas las recomendaciones que Pablo le hacia a Timoteo sobre presentarse ante Dios aprobado y que enseña bien el mensaje de Verdad (2 Timoteo 2:15 DHH).
 
B.     Por Maldición. Es una triste realidad que el pueblo de Dios sigue siendo destruido por falta de conocimiento o sabiduría, pero es peor aun saber que los sacerdotes de Dios siguen bajo maldición por esto, en Oseas 4:6, el Todopoderoso sentencia “…y a ti, sacerdote, que rechazaste el conocimiento, yo te rechazo de mi sacerdocio…” (DHH)
 
C.    Por falta de respaldo Divino. En ocasiones los ministros desean ser Padres Espirituales para otros pero no logran ejercer una influencia positiva, y es que por mucho que se esfuercen no lo lograrán pues el mismo pasaje de Oseas demuestra que Dios sentencio con olvidarse de los hijos de aquellos que se olvidaron de Él: “…Puesto que tú olvidas las enseñanzas de tu Dios, yo me olvidaré de tus descendientes” (Oseas 4:6c, DHH))
 
D.    Por falta de un correcto Adiestramiento. En muchos casos se pretende estar ejerciendo una Paternidad Espiritual, cuando en realidad solo se trata de la practica de un Discipulado “Académico”, es decir, se transfieren los conocimientos bíblicos y se deja aun lado todo lo que implica la relación y cobertura de un Padre. En muchas de las ocasiones es porque no existe un compromiso con Dios de reflejar su paternidad a los discípulos, y la completa ausencia de un compromiso con los discípulos para acercarlos al amor del Padre Celestial (Filipenses 1:8).
 
III.    El Rechazo a la Paternidad Espiritual. De muchas maneras se sufren los estragos de la ausencia de la Paternidad Espiritual, sobre todo cuando se le rechaza abiertamente. Rechazar la practica de la Paternidad Espiritual es renunciar al sistema de Dios, y dejar al descubierto nuestra pobre personalidad y naturaleza.
 
A.     Rechazo a causa de la Soberbia. Con angustia hemos podido observar a creyentes que por manifiesto de un sentimiento negativo prefieren no acercarse a un hombre de Dios con la autoridad de edificar su vida, creyéndose en ocasiones autosuficientes. En algunas otras ocasiones son por malas experiencias con personas que desempañaron mal su función como Padres Espirituales.
 
En otros casos el rechazo se da por la negativa a sujetarse a una autoridad, que tiene la prerrogativa de exhortarnos cuando nos equivocamos.
 
B.    Rechazo a causa de Ambiciones Deshonestas. Existe un cierto grado de desprestigio para la Iglesia y sus Ministros. Esto se debe a que sin una Paternidad Espiritual adecuada, muchos han caído en malas decisiones, y se han dejado llevar por malas actitudes. Sin la protección y cobertura de un Padre Espiritual, abrieron puertas al engañador y dejaron infiltrarse al enemigo.
 
Todo este daño y retrazo en el Reino de Dios puede evitarse y sanarse. Ya es tiempo de caminar bajo los sistemas de Dios y dejar a un lado los del hombre, es tiempo de que pensemos en nosotros mismos pero aun más en nuestra Descendencia Espiritual, hagamos que el legado de esta Nueva Generación sea una Paternidad Espiritual Restaurada, Fortalecida y Poderosa. Amen.

                                                       Con mucho amor:

                                 Pastor Oscar Brito Maldonado

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