¿A QUIEN IREMOS?

¿A QUIEN IREMOS?
Por Jonathan Bravo
Cita Bíblica: Juan 6:63-71
“El Espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; Las Palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.
Pero hay algunos de vosotros que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién le había de entregar.
Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre.
Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con Él.
Dijo entonces Jesús a los doce: ¿Queréis acaso iros también vosotros?
Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes Palabras de vida eterna.
Y nosotros hemos creído y conocemos que Tú eres El Cristo, El Hijo del Dios viviente.
Jesús les respondió: ¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo?
Hablaba de Judas Iscariote, hijo de Simón; porque éste era el que le iba a entregar, y era uno de los doce.”
Alejandro Alonso, hace ya varios años escribió y cantó en su hermoso álbum titulado “Cantico de Libertad” una de las canciones que han hecho eco en la gente defraudada de las causas sociales que abanderaron y defendieron durante su vida (Saludos Pastor Alejandro en el sur de California. Dios te Bendiga) La canción llamada “Promesas” dice así:
“El estaba sentado en el viejo tronco junto al jacal, con la mirada lejos en aquellos montes, fueron su hogar. Era un hombre recio y viejo, cansado de “Tierra y Libertad” Las promesas que le hicieron nunca se cumplieron, se perdieron en la lucha del poder. El estaba llorando, era recordando a su General. En todo aquel pasado nada había logrado de aquel ideal. El hombre cuando promete, no puede saberse si cumplirá. La mentira esta en sus labios y el egoísmo lo consume, lo corrompe el poder.”
A través de los siglos mucha gente ha sido víctima de Falsas esperanzas dadas por individuos que aseguran ser superiores, de corrientes de pensamientos, de filosofías, de religiones y de falsos dioses. Miles de millones han esperado demasiado, han creído, se han esforzado, dieron la vida por alguna causa y nunca consiguieron nada, terminando defraudados.
El contexto de este pasaje habla de lo ofendidos que se sintieron “los discípulos” cuando El Señor les habló de cosas que ellos no entendían. El Señor les hablaba del “Verdadero Pan del Cielo” “El Pan que da Vida Eterna” y como ellos estaban interesados, como muchos aquí, solo en el pan para sándwiches, cuando El Señor les dijo que “Comerían su carne y beberían su sangre” pensaron que algo muy malo le había sucedido, que había enloquecido y pues que mejor se retiraban de esa congre.
Casi puedo imaginar a la gente dando la última mirada a la última reunión donde estuvieron… …y se fueron! ¿Sabe usted a dónde podían ir que valieran más? ¡Se estaban apartando del Señor! ¿Se da cuenta? Jesús mismo no llenó las expectativas de la gente, ¿Qué me puedo esperar yo? Pablo diría después de quienes “se apartan de Cristo y se van en pos de Satanás” ¡se van y así les va! Se separan siguiendo sus propios caminos, conceptos y ocurrencias y no faltan los que dicen: “¡Me Salí de la cangre pero no me aparto del Señor!” diciendo eso solo demuestran lo ignorantes que son del diseño de Dios para La Iglesia. ¡De veras! Un Pastor me contó de alguien así, quien dijo que en su casa cantaba, oraba, solito se predicaba y hasta se daba él mismo La Cena del Señor. ¿Cómo ve? Y de ellos muchos habían sido sanados, otros habían recuperado su valor moral por la intervención del Señor, otros hasta habían avanzado en el conocimiento de ciertos principios espirituales, todos habían comido del pan y de los peces multiplicados, pero ahora resultaron ser “puro cuento” creían que podían hacerla solos y se largaron!
Es en ese momento cuando El Señor se dirige a los 12 y les habla en serio: “¿Se quieren ir ustedes también?” ¡Era su momento! En caso de que tuvieran sus dudas, deseos de cambiar de ocupación o inconformidades, era el momento de decidir. Lo que Jesús estaba diciendo era “¿Se van a ir? ¡Váyanse! ¡Pero váyanse de veras! ¿O se van a quedar? ¡Quédense bien!” ¡Era cuestión de creer en Él o no! y es lo mismo hoy. ¡Muchos se van a medias y otros se quedan a medias! A mí ya me están buscando algunos con el cuento de que quieren regresar y a menos que El Señor me muestre algo, yo no les tengo confianza ya.
Por segunda vez, Pedro hace una confesión enorme, y es la inspiración para la enseñanza de hoy: “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes Palabras de vida eterna. Y nosotros hemos creído y conocemos que Tú eres El Cristo, El Hijo del Dios viviente.” ¿Qué dijo El Señor? Esta vez no felicitó a Pedro, pero hizo un comentario que demuestra que Él es quien nos conoce profundamente. Jesús les respondió: ¿No os he escogido yo a vosotros los doce, y uno de vosotros es diablo? Hablaba de Judas Iscariote, hijo de Simón; porque éste era el que le iba a entregar, y era uno de los doce.” El Señor sabe con quién cuenta y hasta donde podemos dar.
¡Palabras de Vida Eterna! Pedro no andaba en búsqueda de dólares, o de negocios con pescas milagrosas, no estaba solo interesado en que El Señor le sanara a su suegra. El había encontrado algo mucho mejor que las voces, opiniones, filosofías, religión, creencias, supersticiones y ocurrencias que hay en el mundo sin Dios. El ya comprendía aquello de buscar primeramente el Reino de Dios y su justicia y del peligro de que un ciego siga a otro ciego.
Y es que todo ser humano está en una búsqueda que logre satisfacer su hambre existencial, intelectual y emocional. Esa búsqueda es el terreno fértil para sembrar hasta las más descabelladas semillas. Es así como en el mundo han surgido tantas cosas que se predican y se ensenan, tantas filosofías y tonterías, tantas prácticas y ocurrencias ¡y como para todo hay seguidores… pues hay muchos clientes para todo! ¿Y usted dónde anda? ¿A quien sigue?
Le invito a mirar en perspectiva a Jesús, Aquel que dijo “A todos atraeré a Mi mismo” ¿Qué hay en Él? ¿Por qué El es tan atractivo? ¿Por qué inquietaba tanto a la gente de su tiempo? ¿Por qué nos inquieta hoy? ¿Por qué es tan importante decidir qué es lo que haremos con Jesús?
“Y le buscaban los judíos en la fiesta, y decían: ¿Dónde está Aquél?
Y había gran murmullo acerca de Él entre la multitud, pues unos decían: Es bueno; pero otros decían: No, sino que engaña al pueblo.
Pero ninguno hablaba abiertamente de Él, por miedo a los judíos.
Más a la mitad de la fiesta subió Jesús al templo, y enseñaba.
Y se maravillaban los judíos, diciendo: ¿Cómo sabe Éste letras, sin haber estudiado?
Jesús les respondió y dijo: Mi doctrina no es mía, sino de Aquel que me envió.
El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios, o si yo hablo por mi propia cuenta.
El que habla por su propia cuenta, su propia gloria busca; pero el que busca la gloria del que le envió, Éste es verdadero, y no hay en Él injusticia.” Juan 7:11-18
Isaías fue uno de los profetas que ofreció más detalles acerca del Salvador, unos 700 años antes de su nacimiento dijo de Jesús:
“No hay parecer en Él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos.
Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de Él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos.
Ciertamente llevó Él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.
Mas Él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por su llaga fuimos nosotros curados.
Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en Él el pecado de todos nosotros.
Angustiado Él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.”
La diferencia con todos los que buscan seguidores es que prometen y prometen y prometen. Prometen gloria, posición, fama, poder, riquezas, Pero lo que Jesús hizo fue lo máximo que alguien podría hacer a favor de toda la humanidad, reconciliarnos con Dios. ¿Se le hace poca cosa? Nada ni nadie podía haberlo hecho, solo El con su sacrificio perfecto. El se entregó por nosotros y por eso manda que confiemos sólo en Él.
Otra cosa, lo que nos ofrece para empezar, es una cruz. Él elimina cualquier posibilidad que haga pensar al hombre que puede salvarse a sí mismo. El dice: “Si alguien quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame,…” (Mateo 16:24)
Claramente, pertenecer a Jesús significa más que meramente creer en Él. Muchos “cristianos” hoy en día simplemente “Han dado su voto por Jesús” Su actitud es, “Yo voté por Cristo. Eso me hace miembro de su partido” Pero una vez que “dan su voto” se alejan y se olvidan del Señorío de Jesús sobre sus vidas. En ese caso, son “cristianos” de nombre pero no tienen nada, ni relación con Cristo, ni conversión, ni la vida abundante que Él produce.
Escuche: Debe revisar que su fe no sea una mentira, en este tiempo muchos dicen que confían en Dios pero no es cierto. Confían en sí mismos, en su inteligencia, en su astucia, en sus recursos, en sus “palancas” o en una pobre idea religiosa de la cual procuran sostenerse.
¡No tenga miedo de evaluarse! Esto es para todos, quienes han sacado a Dios de su atención vagan desorientados y con mucho miedo ¡No lo niegue! Los que presumen tanto de sus logros y de sus posesiones, carecen de lo mejor y están tan vacíos y amargados, por lo regular terminan solos, sin familia, o peor enredados en muchos males y hasta quitándose la vida. ¡No tenga miedo de reconocer honestamente su situación! Pregúntese: ¿Qué ha hecho por usted su ateísmo? ¿Su escepticismo? ¿Qué le ha dado su religión con todas sus complicaciones para venderle muy caro una idea falsa de Dios? ¿Es su fe real? ¿Cómo se conecta lo que dice que cree con su vida diaria? ¿Hacia dónde se dirige? ¿A dónde va a ir a dar después de su existencia aquí?
El Señor se relacionó con tanta gente, con muchos de ellos pareció tener algún encuentro casual, a otros los buscó de manera muy específica, pero miremos a algunos que tomaron la resolución de buscarlo a Él. Personas que llegaron a encontrarse con Cristo, quien trató a cada una de ellas según sus necesidades, de acuerdo con sus conocimientos y en un lenguaje que podían entender. Les mostró respeto y jamás trató de imponerse en contra de la voluntad de ellos. Quiso que cada persona reconociera su condición pecadora y aceptase ser perdonada por medio del amor y la gracia de Dios. Una vez que estas personas comprendían que Jesús era la respuesta divina para el problema del pecado, Él les invitaba a seguirle como sus discípulos. Algunos consideraron que los requisitos eran muchos y no le siguieron. Otros respondieron positivamente con gozo y alegría a pesar del precio que tenían que pagar. Por favor busquemos alguna identificación con alguien de estos. Usted se sabe las historias, nada mas permítame hacer algún comentario.
Los Magos Mateo 2:1-12
Nicodemo Juan 3: 1-12
Nathanael Juan 1:43-51
El Leproso Mateo 8:1-3
María Magdalena Lucas 8:1,2
La Mujer con flujo de sangre Marcos 5:25-34
Los enfermos Mateo 21:14

El Joven Rico Lucas 18:18-27
Escribas y Fariseos Mateo 15:1-3
Pueblos y ciudades enteras Mateo 8:34
Mujer con Perfume Marcos 14:3-9
Unos Griegos Juan 12:20-36

Eran personas reales y no eran tan diferentes a nosotros. ¿Sabe por qué algunos se quedaron con Jesús por siempre? ¡Porque entendieron que su lugar estaba con El! Ellos conocieron a ese Salvador, al Hijo de Dios y lo hicieron Señor de su vida y no estuvieron dispuestos a abandonarlo ¡Nunca! ¡Mire a ese Gadareno que quería seguir a Jesús a donde fuera por el resto de su vida! ¡Mire a La Magdalena entregada al Señor sin condiciones! Pues cómo no, si sus vidas estaban perdidas y El les rescató y restauró. ¿Y usted, para que viene aquí? Esto no es una religión ¿Por qué se ha acercado a Jesús? ¿Hasta donde está dispuesto a llegar?
No se confunda, la historia registra que se habían levantado algunos grupos con algunos “mesías” falsos. Mire el siguiente pasaje de Hechos 5:34-39
“Entonces levantándose en el concilio un fariseo llamado Gamaliel, doctor de la ley, venerado de todo el pueblo, mandó que sacasen fuera por un momento a los apóstoles,
y luego dijo: Varones israelitas, mirad por vosotros lo que vais a hacer respecto a estos hombres.
Porque antes de estos días se levantó Teudas, diciendo que era alguien. A éste se unió un número como de cuatrocientos hombres; pero él fue muerto, y todos los que le obedecían fueron dispersados y reducidos a nada.
Después de éste, se levantó Judas el galileo, en los días del censo, y llevó en pos de sí a mucho pueblo. Pereció también él, y todos los que le obedecían fueron dispersados.
Y ahora os digo: Apartaos de estos hombres, y dejadlos; porque si este consejo o esta obra es de los hombres, se desvanecerá;
mas si es de Dios, no la podréis destruir; no seáis tal vez hallados luchando contra Dios.”
El grupo no es una garantía, usted debe tener un encuentro personal con Jesús y Él es el único que conoce su corazón. Digo claramente esto porque hay gente que ama más a su grupo que a Dios. Tienen compromisos con organizaciones y denominaciones pero no conocen al Señor y nada tienen con El. ¡De veras! Las denominaciones Dios las tolera pero no son su diseño, nadie se salva por su denominación y aferrarse a ella demuestra inmadurez, carnalidad y visión mundana. Miremos lo que sucedía en la Congre de Corinto.
“Os ruego, pues, hermanos, por El Nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.
Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Cloé, que hay entre vosotros contiendas. Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo.
¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?
Doy gracias a Dios de que a ninguno de vosotros he bautizado, sino a Crispo y a Gayo,
para que ninguno diga que fuisteis bautizados en mi nombre.
También bauticé a la familia de Estéfanas; de los demás, no sé si he bautizado a algún otro.
Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar El Evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo.” 1 Corintios1:10-17
Debo terminar. La iglesia de Cristo nunca fue aprobada o aceptada por el mundo; y nunca lo será. “Por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a Él” (1 Juan 3:1) Si vives para Jesús, posiblemente no tendrás que separarte de la compañía de los demás; ellos lo harán por ti. Todo lo que tienes que hacer es vivir para Él. De repente te encontraras censurado, rechazado y te llamaran “malo” por su causa. El mundo ha rechazado a Jesús antes que a ti y a mí. Y El nos dice “Bienaventurados cuando los hombres os odien, os aparten de sí, os insulten y desechen vuestro nombre como malo por causa del Hijo del hombre.” (Lucas 6:22).

CERCA DE TI Grupo Rojo
Si decidiera negar mi fe
y no confiar nunca más en Él
no tengo a donde ir, no tengo a donde ir

Si despreciara en mi corazón
la santa gracia que me salvo
no tengo a donde ir, no tengo a donde ir

Convencido estoy que sin tu amor
se acabarían mis fuerzas
y sin ti mi corazón sediento se muere, se seca

Cerca de ti... yo quiero estar
de tu presencia no me quiero alejar
Cerca de ti Jesús... yo quiero estar
de tu presencia no me quiero alejar.

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