REVELACIONES DE LA PROFECÍA DE SAN MALAQUIAS SOBRE EL ÚLTIMO PAPA 112 (PETRUS ROMANUS)

REVELACIONES DE LA PROFECÍA DE SAN MALAQUÍAS SOBRE EL PAPA 112 (PETRUS ROMANUS).

Las Profecías de san Malaquías son dos textos que se publicaron en 1595 y en 1690 y durante siglos se atribuyeron al arzobispo católico san Malaquías de Armagh (1094-1148).

Una Profecía consiste en un mensaje enviado por un ser divino o esencia divina (deidad), a los seres humanos a través de un intermediario o profeta (Zacarías).

Este mensaje contiene una referencia de acontecimientos que se han de producir en el futuro.

Una Profecía en su sentido más amplio, comprende augurios, adivinación y oráculos, que son técnicas utilizadas a la voluntad de Dios.

La profecía bíblica consiste en el cumplimiento de la proyección de precedentes bíblicos profetizados en la santa biblia por sus profetas, los cuales se cumplir+an en un fututo por intervención givina en circunstancias de modo (IGUAL), pero de tiempo y lugar distintos.

El modo de la profecía será igual, pero el tiempo de su cumplimiento y el lugar serán distintos, cumpliendose la profecía exacta y perfectamente como lo predijo el profeta trasmitido a él por Dios.

Un profeta es un individuo elegido por Dios, a menudo en contra de su voluntad, a quien Dios mediante sus misterios le trasmite sus designios futuros con el fin de que dicho profeta revele las intenciones y los planes divinos de intervención a la humanidad.

Como portador de la revelación el profeta siente la omnipresente presencia de Dios y recibe la fuerza suficiente para comunicar a otros su palabra, incluso aunque ello pueda acarrearle la persecución, el sufrimiento y la muerte.

Malaquías, su nombre real era Maol Maodhog Ua Morgai (Malachy O'Mongoir), siendo el autor de las profecías de San Malaquías, la profecía de los Papas de la Iglesia Católica.

Malachy O'Mongoir nació en Armagh, Irlanda, en 1094, fue sacerdote, monje y abad de Bangor, obispo de Connor, y posteriormente arzobispo de Armagh, concedido 1.138 por el Papa Inocencio II.

Murió en Claraval en uno de sus monasterios el 02 de Noviembre de 1148.

Fue canonizado en 1190 y es uno de los santos más populares de Irlanda.

Aunque San Malaquías murió el 02 de Noviembre de 1148, las citas proféticas no se publicaron sino hasta 1595.

Según su hagiógrafo, el religioso Bernardo de Claraval, Malaquías tenía un origen noble, siendo hijo del Lector de Armagh.

San Celso le ordenó sacerdote en 1119 y en 1123 fue nombrado abad de Bangor.

Un año después alcanzó la dignidad de obispo de Bangor y, en 1124 de primado de Armagh.

En 1127 pasó a ser el confesor del príncipe Cormac MacCarthy del reino de Desmond.

Tras el saqueo de Connor establecería allí una comunidad monástica bajo la tutela de Cormac, ya rey.

Al morir san Celso (1132), fue nombrado arzobispo de Armagh no sin pasar por varias intrigas.

Entre otras, hubo de comprar el báculo de Jesús a un usurpador.

Hombre de gran celo religioso, su amigo, san Bernardo de Claraval, nos recuerda que Malaquías restauró la disciplina en el seno de la Iglesia de Irlanda, persiguió el paganismo y restableció la moral católica.

Dividió la sede pastoral entre Down y Connor, quedándose en la primera, donde establecería un priorato.

A principios de 1139 viaja a Roma pasando por Escocia,
Inglaterra y Francia, donde visitó a san Bernardo.

Su intención era pedirle al papa Inocencio II palios para las sedes apostólicas de Armagh y Cashel.

Malaquías encontró una situación espantosa en Roma, totalmente corrupta y con el papado a merced de los señores italianos.

Volvió a su tierra natal con los dos palios y la dignidad de «primado de Irlanda».

En 1142 estableció la gran Abadía de Mellifont.

Quiso volver a Roma en 1148, pero hallándose en Clairvaux cayó enfermo y murió en las manos de san Bernardo.

Fue canonizado por el papa Clemente III el 6 de julio de 1199.

La relación de sus numerosas reliquias se halla enumerada en el volumen CLXXXV del Patrologiae cursus completus de Jacques-Paul Migne.

La «Profecía de los papas» (1595)

La «Profecía de los papas» de san Malaquías apareció en el Lignum vitæ, ornamentum, & decus Ecclesiae (‘El árbol de la vida, el ornamento y la gloria de la Iglesia’), en 1595, publicado por el monje benedictino belga Arnoldo Wion (quien era historiador de su orden).

Wion dedicó este libro al rey de España Felipe II.

El Lignum vitae es una biografía colectiva de los benedictinos elevados a la dignidad episcopal.

Tras unos párrafos sobre la figura de san Malaquías, termina diciendo: «[Malaquías] Escribió varios opúsculos.

Hasta el día de hoy no he tenido ocasión de ver ninguno, exceptuando una profecía relacionada con los soberanos pontífices.

Puesto que es muy breve, y que yo sepa no ha sido dada a imprimir todavía, y dado que a muchos les complacería conocerla, copio a continuación su contenido».

El libro resultó un éxito en toda la Europa cristiana.

Sigue una serie de 112 pequeños lemas o frases en latín sin
numerar haciendo alusión alegórica a los siguientes 112 papas que gobernarían la Iglesia católica, desde Celestino II (1143-1144) hasta Pedro el Romano, incluyendo a los antipapas.

Antipapa es la persona que, con la intención de ser reconocido como tal o tomar su lugar, usurpa o pretende usurpar las funciones y poderes que corresponden a un papa de la Iglesia católica apostólica romana legítimamente elegido.

El título se utiliza especialmente cuando se trata del papa en cuanto cabeza visible de la Iglesia como obispo de Roma, sea en oposición a un pontífice o bien en periodos de sede vacante.

El título de antipapa no implica necesariamente la adhesión a una doctrina contraria a la fe católica, sino únicamente la pretensión de usurpar una jurisdicción que no le pertenece según esta Iglesia.

Se observa que las divisas correspondientes a los papas anteriores a 1595 son mucho menos ambiguas que las sucesivas.

La profecía describe una relación de CIENTO DOCE (112) personas que serían nombradas monarcas para regir la Iglesia Católica, El Vaticano, comenzando el primero a partir del año 1.143.

La profecía señala cada una de las personas que han regido la Iglesia Católica desde el Papa Celestino II en el año 1.143, hasta nuestros días, señalando la característica principal del pontífice; su nombre religioso y una frase en latín que lo define y/o identifica.

Describe el presunto lugar de origen y da una explicación sobre la persona que sería nombrada Papa.

Conforme a la Profecía, los regidores de la Iglesia Católica llegarían a un número de CIENTO DOCE (112) Papas a partir del año 1.143, terminando allí la lista de las personas que habían de gobernar la Iglesia Católica.

EL PAPA CIENTO ONCE (111): Benedicto XVI (en latín, Benedictus PP. XVI), Joseph Aloisius Ratzinger (Marktl am Inn, Baviera, Alemania, nació el 16 de abril de 1927), es el actual Papa de la Iglesia Católica.

Tras el fallecimiento de Juan Pablo II, fue elegido como 265 Papa el 19 de abril de 2005 por los cardenales que votaron en el cónclave.

El 11 de febrero de 2013 anunció que renunciará a sus funciones el día 28 del mismo mes, una decisión que cuenta con pocos antecedentes a lo largo de la historia.

Si bien el sumo pontífice dimisionario más próximo fue Gregorio XII (1415), el precedente de Celestino V (1294), es el único que no da lugar a dudas sobre la espontaneidad de la decisión.

Conforme a la profecía de San Malaquías al Papa Ciento Once (111) Benedicto XVI le fue asignado el nombre De Gloria Olive (De la gloria del olivo).

Por su renuncia, le corresponde tomar la Iglesia Católica al Papa CIENTO DOCE (112), el último papa según San Malaquías.

Según San Malaquías, al último Papa, el Papa CIENTO DOCE (112), se le asignó el nombre de Petrus Romanus (Pedro El Romano), estableciéndole el siguiente lema:

“Durante la persecución final de la Santa Iglesia de Roma reinará Pedro el Romano, quien apacentará a su rebaño entre muchas tribulaciones, tras lo cual, la ciudad de las siete colinas será destruida y el Juez Terrible juzgará al pueblo."

Fin

El último Papa Petrus Romanus, el Papa CIENTO DOCE (112), el Papa que va a sustituir Y/0 SUCEDER al Papa Benedicto XVI, enfrentará y combatirá personalmente al anticristo en la tierra, el cual ya está aqui, (año 2013), se estremecerá y apacentará a los integrantes de su Iglesia, que serán perseguidos y atacados por el anticristo y sus seguidores.

El Papa 112, le entregará personalmente la Iglesia Católica a JESUCRISTO EN SU SEGUNDA VENIDA, pues ya Cristo está en la tierra desde el año MIL NOVECIENTOS SESENTA Y SEIS (1.966), conforme a la profecia de Daniel de los Dos Mil Trescientos (2.300) años, habiéndose cumplido dicha profecía en el año 1.966.

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PROFECÍA DE JESUCRISTO

SERMÓN DEL MONTE DE LOS OLIVOS

MATEO, CAPITULO 24:

Y sentado él en El Monte de los Olivos, llegaron a él los discípulos aparte diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estás cosas, y qué señal habrá de tu venida y del fin del mundo?

Y respondiendo Jesús, les dijo: Miren, que nadie los engañe.

Y oirán hablar de guerras, y rumores de guerras: mirad no se alarmen, porque es menester que todo esto acontezca, mas no es todavía el fin.

Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino, y habrá pestilencias, y hambres, y terremotos en diversos lugares, más todo esto es solo principio de dolores.

Entonces los entregarán para ser afligidos, y los matarán, y serán aborrecidos por todas las gentes por causa de mi nombre.

Muchos entonces serán escandalizados, y unos a otros se harán traición y se aborrecerán.

Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, por testimonio a todos los Gentiles, y entonces vendrá el fin.

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APOCALIPSIS:

Apocalipsis.Cap.XI.[3] Yo enviaré a mis dos testigos vestidos con ropa de penitencia, para que proclamen mi palabra durante mil doscientos sesenta días.

Apocalipsis.Cap.XI.[4] Estos son los dos olivos y dos candeleros que están ante el Dueño de la tierra.

Apocalipsis.Cap.XI.[5] Si alguien intenta hacerles mal, saldrá de su boca fuego y devorará a sus enemigos; así perecerá el que intente maltratarlos.»

Apocalipsis.Cap.XI.[6] Tienen poder para cerrar el cielo y que no caiga lluvia mientras dure su misión profética; tienen también poder para convertir las aguas en sangre y castigar la tierra con toda clase de plagas siempre que quieran.

Apocalipsis.Cap.XI.[7] Cuando hayan concluido su misión, la bestia que sube del abismo les hará la guerra, los vencerá y los matará.

Apocalipsis.Cap.XI.[8] Y sus cadáveres yacerán en las plazas de la Gran Ciudad, que se llama místicamente Sodoma o Egipto, donde así mismo el señor fue crucificado.

Apocalipsis.Cap.XI.[9] Y durante tres días y medio, gente de todos los pueblos, razas, lenguas y naciones contemplan sus cadáveres, pues no está permitido sepultarlos.

Apocalipsis.Cap.XI.[10] Los habitantes de la tierra se alegran y se felicitan por ello, y se intercambian regalos, porque estos dos profetas eran para ellos un tormento.

Apocalipsis.Cap.XI.[11] Pero pasados los tres días y medio, un espíritu de vida procedente de Dios entró en ellos; se pusieron de pie, lo que provocó gran espanto entre los mirones.

Apocalipsis.Cap.XI.[12] Entonces una voz poderosa les gritó desde el cielo: «Suban.» Y subieron al cielo en medio de la nube, a la vista de sus enemigos.

Apocalipsis.Cap.XI.[13] En ese momento se produjo un violento terremoto y se derrumbó la décima parte de la ciudad, pereciendo en el cataclismo siete mil personas.